huesos de imán
cubiertos por carne débil
y piel de gallina
el dolor es un filo que se clava en tí, así que no pases por la cocina
cada paso, cada respiro, atrae un nuevo pinchazo
hasta el alfiler más pequeño es atraído por mi esqueleto magnético
se clavan en la piel
en la carne
en el alma
no los puedo arrancar
ni toda el agua que brota de mis ojos hace que resbalen
sólo se oxida el metal
pudre la carne
carcome el alma
puñal en la espalda, la traición
cuchillo en el pecho, el desamor
machete en la panza, la gastritis
agujas de tejer en los ojos, la migraña
tachuelas en los pies, el cansancio
tenedores en la sien, los recuerdos
las leyes de la física no engañan
no se pueden cambiar
mi esqueleto magnético atraerá cuanto cuchillo, aguja o navaja encuentre
hasta que no haya más carne que lacerar
Caray… ¿no podrías atraer primero un escudo?
Afortunadamente la piel tiene una extraordinaria capacidad de regeneración, tal es su poder, que puede dejar pequeñas o grandes huellas llamadas cicatrices.
No se borran, pero pueden disminuir, a veces con algunas cremitas, a veces con el tiempo, pero siempre la mejor forma de hacerlo es con ayuda de un experto, quien debe abrir tu piel de nuevo, y cerrarla lo más cercano a lo normal, y aunque a veces queda una línea, la piel siempre regenera.
pues…así traté de explicarle a mi doctora cómo se siente una depresión, por eso no puedo atraer primero un escudo.
y dicen que se curará…no lo sé, pero espero que suceda